El Poder de los Hábitos Atómicos
5 Conceptos Claves

¿Te pasa que querés sumar nuevos hábitos, o incorporar nuevas actividades, pero tu agenda se ve colapsada y sentís que no tenés tiempo para nada más?
Hace varios meses que venía con muchas ganas de leer este libro de James Clear, y el mes pasado me di la oportunidad (y el tiempo) de leerlo. Fue toda una revelación el poder combinar dos conceptos que para mí antes no tenían relación y que se transformaron en dos aliados que pueden ser de gran ayuda para hacer esas cosas que tal vez te pase como a mí, venís posponiendo.
Estos son los 5 conceptos más relevantes que tomo del libro para compartirte hoy:
- El poder del cambio marginal (dicho en otras palabras: la mejora del 1%)
La idea que propone Clear es que los hábitos pequeños y consistentes (o sea, los “hábitos atómicos”) tienen un impacto acumulativo poderoso. Es que los pequeños cambios diarios, aunque parezcan insignificantes, tienen un gran resultado a largo plazo.
Si mejorás solo un 1% cada día, al final del año serás muchísimo mejor. Lo mismo sucede si empeorás: los hábitos pequeños se acumulan.
- La identidad como base del cambio duradero
Esto implica asumir a la identidad como motor del cambio: en lugar de enfocarnos solamente en lo que queremos lograr, el autor sugiere que nos concentremos en quién queremos ser.
No se trata de bajar de peso, sino de ser una persona saludable; en vez de concentrarnos en correr x cantidad de kilómetros, convertirnos en deportistas.
Los hábitos más fuertes son los que están alineados con tu identidad: cambiar tus creencias sobre vos mismo es clave para mantener hábitos a largo plazo.
- El sistema importa más que la meta
Esto supone correr el enfoque del objetivo para poner nuestra energía en el sistema. Por ejemplo, en lugar de pensar en la meta de bajar un número determinado de kilos, poner el esfuerzo en el sistema: comer mejor, moverte más, dormir bien, etc.
Los sistemas bien diseñados conducen naturalmente al éxito.
- La regla de los 4 pasos del hábito
James Clear resume cómo se forma un hábito en 4 fases:
- Señal (algo lo activa)
- Deseo (sentís ganas de hacerlo)
- Respuesta (lo hacés)
- Recompensa (obtenés algo positivo)
Para crear buenos hábitos, es necesario entonces hacerlo obvio, atractivo, fácil y satisfactorio.
Para eliminar malos hábitos, lo opuesto: hacerlo invisible, poco atractivo, difícil e insatisfactorio.
- El entorno es clave
Cambiar tu entorno físico y social puede ayudarte a adoptar o abandonar hábitos más fácilmente. Teniendo cosas al alcance, visibles, o fáciles de usar nos puede ayudar muchísimo a incorporar rutinas que tal vez nos estén costando. ¿Un ejemplo? Si querés tomar más agua diariamente pero no lo estás logrando, podrías probar tener una botella siempre a mano, en tu cocina o sobre tu escritorio. Del mismo modo, si querés incorporar el hábito del deporte o el movimiento, estar rodeado de personas que valoren esas actividades y las practiquen te va a ser beneficioso.
Este libro nos da muchas claves para iniciar y sostener aquellos hábitos que queremos incorporar a nuestras vidas. Te invito a que pienses en uno de ellos y que, siguiendo estas claves, ¡trates de sumarlo a tu día a día!
Mónica Meneghetti
Profesora de Inglés especializada en Metodología de la Enseñanza y Educación Emocional. Biblioterapeuta.